Cómo conducir con sol ☀️

Cómo afecta el sol a la conducción.

Como hemos visto, los fenómenos meteorológicos adversos nos dificultan, sobretodo, lo primordial para conducir; la visión. Según un estudio realizado por el RACE, el 90% de la información que necesita el conductor llega a través de los ojos. Una mala visión es un factor de riesgo en carretera. Pero no solamente el sol dificulta la visión en algunos casos concretos, si no que, además, es sinónimo de calor y el calor, provoca la aparición de la fatiga con más facilidad. Al igual que en los otros casos, os dejamos algunos consejos para conducir en estas condiciones.

Trataremos de moderar la velocidad si llevas el sol de frente ya que, el campo de visión es bastante menor al habitual.

 

Para estos casos usaremos gafas de sol adecuadas. Las gafas de sol no deben en ningún caso limitar el campo visual y entorpecer la visión en carretera. Es mejor anteponer ver bien a ir a la moda.

Realiza paradas frecuentes para descansar e hidratarte. Prestaremos especial atención a la conducción después de las comidas, ya que el calor aumenta aún más la aparición del sueño. La hora de la siesta es bastante complicada para conducir. Y es que tras la comida nos suele invadir una sensación de sueño o modorra por que, con el inicio de la digestión, el diafragma sube un poco, se respira más superficialmente y además se acumula un poco de carbónico, lo que nos provoca esa somnolencia.

Utilizaremos el aire acondicionado o el climatizador del vehículo, procurando que la temperatura interior esté entre 20 y 23ºC. No hace falta que al abrir la puerta del vehículo salgan pingüinos. 

El uso de ropas claras, ligeras y holgadas son ideales para evitar el calor al volante. A veces con las altas temperaturas y con los hábitos del verano, solemos ponernos las chanclas para ir a todos sitios, claro vamos más fresquitos. Pero si hay una actividad que es realmente peligrosa y además puede ser sancionada, es conducir con chanclas, ya que al no llevar el pie sujeto podemos pisar mal los pedales y ocasionar un accidente de tráfico.

Incluso a la hora de comprar tu vehículo, ten en cuenta que un color oscuro, comparándolo con un color claro, puede provocar un aumento de la temperatura del habitáculo de hasta 10 grados si el coche está a pleno sol.

Concluyendo, la meteorología adversa es un gran riesgo añadido a la conducción. Aquí os hemos dado algunos tips que os podrán ayudar a evitar riesgos, pero lo más importante es que, si te encuentras con condiciones meteorológicas adversas, realices una conducción suave, progresiva, sin movimientos bruscos y adaptando tu velocidad a las condiciones que te encuentres y sobretodo, que extreme la atención y la precaución. Sentido común, no arriesgarte y si sientes peligro, hacer caso a tu instinto y parar. Más vale llegar tarde que nunca.

🚦Pequevial.