Cómo conducir con niebla 🌫️

Cómo afecta la niebla a la conducción.

La niebla es la suspensión de gotas pequeñas de agua que reducen la visibilidad a menos de 1 km. En ocasiones la niebla es tan densa que la visión se reduce a unos pocos metros. 

En estas circunstancias la conducción se hace extremadamente complicada, ya que el trazado apenas se distingue y tampoco somos capaces de percibir la presencia de otros vehículos hasta que los tenemos prácticamente encima. A toda esta complicación hay que añadir que la calzada estará mojada y será mas deslizante e incluso que si las temperaturas son muy bajas podemos encontrar hielo. Es la segunda causa de mayor siniestralidad con mal tiempo. Saber cuándo utilizar el alumbrado antiniebla y adecuar la velocidad a la marcha, son las mejores herramientas para evitar percances no deseados. 

Al igual que con la lluvia, es importante tener el habitáculo bien ventilado para evitar que se empañen los cristales y limpiar bien las pequeñas gotas que se forman en el parabrisas. Para ello tendremos que tener en buen estado las escobillas de limpieza del parabrisas.

Si nuestro camino nos lleva cerca de ríos y zonas húmedas debemos extremar la precaución ya que la niebla en estos lugares suele ser más densa. 

Ver y ser vistos. Para ello utilizaremos el alumbrado de cruce y antiniebla si es necesario. No utilizar las luces largas ya que las gotas de agua suspendidas en el aire que forman la niebla hacen rebotar el haz de luz y se ve menos.

Reduciremos la velocidad hasta adaptarla a lo que nos alcanza la vista.

Utilizaremos las marcas horizontales de la calzada como guías.

Mucha atención a la falta de adherencia de nuestro vehículo ya que la niebla humedece el asfalto y lo hace mas deslizante.

🚦Pequevial.