La conducción si estás embarazada.

La conducción si estás embarazada.

¿Embarazada?

¿Estás embarazada? ¿alguien a quién quieres mucho lo está? En este blog te vamos a contar algunas cosas a tener en cuenta durante este periodo tan bonito e intenso, en el coche. Pero sin lugar a dudas, lo más importante para una embarazada es tu seguridad y la de tu bebé. Así pues, abróchate el cinturón, que comenzamos.

Durante esta etapa, en la embarazada, se ponen en marcha complejos procesos hormonales que afectan a casi la totalidad de los órganos del cuerpo de la mujer provocando lo que se conoce como síntomas de embarazo. ¿Influye este estado en la conducción? Ciertamente, es algo a lo que no se le presta mucho interés, sobre todo para quien no ha pasado por este proceso.

¿Tiene limitaciones físicas una mujer embarazada a la hora de conducir?

Las limitaciones físicas por lo general van aumentando conforme va avanzando la gestación. Una de las principales limitaciones es el aumento del tamaño del útero. Este multiplica su capacidad por 20, pasando de un volumen de 10 ml a 5 litros en el tercer trimestre. Este cambio corporal mecánico ya de por sí, tiene como consecuencia una modificación de la postura de la mujer. Una mayor incomodidad al conducir y la necesidad de cambiar la distancia y posición tanto del asiento como del volanteasí como de llevar un adaptador para su cinturón de seguridad. En el mercado hay de varias formas de colocarse el cinturón de forma segura tanto para la mamá como el bebé, ahora tienes que decidir cuál es el mejor para ti.

Debido a modificaciones en el sistema cardiovascular, pueden aparecer mareos, desmayos, palpitaciones, bajadas de tensión y también varices en piernas y genitales externos, con el consecuente dolor e incomodidad al conducir, especialmente en trayectos algo más largos. Por lo que sería conveniente planificar la ruta para hacer descansos cada cierto tiempo, estirar las piernas, un paseo, cambiar la postura, ir al baño… aunque haya que hacer paradas no planificadas si vamos por una ruta con más áreas de descanso tendremos menos contratiempos.

También se produce poliuria (aumento de la frecuencia de las micciones), horizontalización del estómago y elevación del diafragma y pulmones, lo cual dará lugar a, pirosis, acidez y reflujo, además de los vómitos y náuseas que pueden surgir también por causa hormonal.

Así mismo, las embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir epistaxis (sangrado por la nariz).

Además, debido a cambios musculo-esqueléticos, aumentará la curvatura lumbar, dando lugar a dolor tipo ciática/ciática, calambres, hormigueos.

Así como a dolor en la zona púbica debido principalmente a la acción de la relaxina (hormona que aumenta la flexibilidad de las articulaciones).

Sin duda el cuerpo de la mujer cambia para dar vida y aunque eso es realmente mágico y asombroso, no deja de tener ciertas incomodidades que igual no hemos ni pensado. 

¿Tienen en cuenta todos estos factores los demás conductores? ¿Y las parejas, familia o amigos?

En muchos casos no, ya que si la embarazada se encuentra bien parece que nada cambia, pero en su día a día hay acciones que se complican. No es algo malo simplemente tenerlo en cuenta. 

Por ejemplo, una amiga me contó que al aparcar en la ciudad cuando fue a salir del coche, su barriga no cabía entre su coche y el de al lado, en el momento te ríes, pero si llevas ya mucho rato buscando sitio, no te hace tanta gracia no poder salir.

El aparcamiento

A veces aparcamos tan cerca que no dejamos espacio para salir sin tener embarazo. Esto también lo sufrimos mucho los que tenemos peques, a veces salir del coche solo lo conseguimos si hacemos contorsionismo. Igual que pasa a personas con discapacidad, en su caso sus plazas suelen ser más anchas por esta cuestión, sino se quedan sin espacio para poder bajar.

Sería estupendo que dejemos más espacio entre coches y así será más fácil para todos, aquí entra otra cuestión a tratar que sería el tráfico en las ciudades, pero eso lo dejamos para otra entrada de blog.

Sin duda hay que tener en cuenta todo esto para adaptarnos el asiento, hacer más paradas y sobretodo utilizar el adaptador del cinturón de seguridad.

Lactancia.

Y ¿cuándo ya tenemos al peque con nosotros, tenemos que tener en cuenta más cosas? Pues si, claro que sí, pero sobre los peques hablaremos en otra entrada, está es para las mamás.

Los beneficios de la lactancia materna son más que conocidos: la alimentación equilibrada, los vínculos afectivos, su contribución a la mejora de las defensas de los pequeños, etc. Pero por diversos motivos hay bebés que toman leche de fórmula, también es estupenda y crecen niños sanos y fuertes.

En el caso de utilizar el coche, cuando tengamos al peque, hay que tener en cuenta sus horas de comida y según la alimentación que tome el bebé deberemos llevarlo todo preparado.


En un viaje, sobre todo si es largo, habrá muchos momentos en que el bebé demande atenciones y sobre todo alimento, lo cual hay que tratar de dar respuesta siempre de la mejor forma posible.

Ante esta situación, realmente sólo hay que respetar una única, pero muy importante regla: Jamás amamantar a un bebé mientras el vehículo está en marcha.

Además del incumplimiento de la ley por no utilizar el correspondiente Sistema de Retención, estamos poniendo en peligro la vida de todos los ocupantes del vehículo, empezando por el propio bebé. Y pensarás ¿eso quién lo hace? Pues es más frecuente de lo que crees, sobre todo en los atascos.

Los atascos.

Cuando se producen grandes atascos o retenciones, los más pequeños se ponen nerviosos -al igual que los adultos- pero ellos lo demuestran llorando, gritando y pataleando, lo cual hace que en cuestión de segundos la tensión en el vehículo suba rápidamente.

Es en ese momento crítico cuando se puede lograr un consenso trágico entre los padres: “Como estamos casi parados, ¿Por qué no le damos de comer y así se tranquiliza…? A ver si se duerme”. Y aunque nos duela reconocerlo, es una práctica que se da en ocasiones.

Lo más fácil que ocurra es que los coches se empiecen a mover, cada vez a mayor velocidad, y haya que volver a poner al bebé en su sillita rápidamente, con lo cual se volverá a poner nervioso, llorar, etc., es decir, no hemos conseguido nada y hemos puesto en peligro su vida.

La mejor opción es sin duda detener el vehículo en una zona de servicio o de descanso, si no nos queremos desviar mucho de nuestra ruta, alimentar al bebé y tratar de tranquilizarle.

La lactancia materna en este sentido tiene muchos aspectos positivos, además del “coste cero”, siempre está disponible y a la temperatura adecuada. Si toma el biberón tendremos que buscar un microondas para calentar un biberón o tener un “calientaleches” para la toma de 12V del coche. Algo muy importante mantener a los bebés siempre hidratados, algo a tener en cuenta en los viajes, sobre todo si éstos son en periodos estivales. En el mercado hay varias opciones te dejamos los que consideremos que son el top 3. 

Como ves en la educación vial debemos tener en cuenta a todos, ya que todos formamos parte de lo que ocurre en la vía pública. Ahora estás más informado/a sobre la conducción y el embarazo. Esperamos que te hay sido de utilidad y si tienes alguna experiencia que nos quieras contar te esperamos en los comentarios.

?Pequevial.

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